EL CINE SILENTE EN PERÚ Y BOLIVIA

JORGE ENRIQUE GOYTIZOLO. EL CINE SILENTE EN PERÚ Y BOLIVIA

Claudio Sanchez

Dentro de la historiografía de cine boliviano se sostiene que Luis del Castillo y J. Goytisolo son los primeros cineastas del país. Hasta hace no muchos años la figura de Goytisolo se difuminaba y desaparecía luego de aquellos primeros registros hechos en 1912. Fernando Vargas en su libro: WaraWara, la reconstrucción de una película perdida, sostiene: “era en realidad un camarógrafo peruano que trabajaba para la Compañía Cine Teatro, la cual tenía una subsidiaria en Bolivia”. Vargas Villazón brinda algunos datos muy importantes para continuar con la pesquisa sobre Goytisolo a quien se lo reconoce como “pionero del cine boliviano” aunque se pierda su pista después de aquella colaboración con Del Castillo.

La bibliografía especializada, desde los trabajos de Gumucio Dagron, han dado por nombrar al citado personaje como Goytisolo; sin embargo, dentro de la historia del cine silente peruano, éste mismo individuo es nombrado como Goytizolo. Es a partir de este cambio de la “s” por la “z” en el apellido que se abre un gran panorama sobre el camarógrafo peruano a quien se lo reconoce como uno de los más destacados documentalistas del periodo silente. El investigador y crítico peruano Ricardo Bedoya sostiene: “Camarógrafo titular de la Empresa del Cinema Teatro, la productora más importante, fue Jorge Enrique Goytizolo, un joven fotógrafo que realizó las vistas más conocidas y de mayor aceptación en esos años.”

La Empresa Cinema Teatro, a la que Vargas Villazón nombra como Empresa Cine Teatro, fue fundada en 1908 en Lima con la intención de construir una sala especialmente diseñada para acoger el cine, y que se dejen de hacer las exhibiciones en lugares más precarios. Bedoya agrega, en su libro 100 años de cine en el Perú: “La producción regular de películas documentales filmadas en el país se inició con la fundación de las empresas exhibidoras. Fueron ellas las que decidieron agregar como complemento a sus “tandas”, o a funciones de cintas extranjeras, imágenes tomadas en el país de sucesos de actualidad, dotadas del atractivo de lo inmediato. Pero también se inclinaron a mostrar tenues escenas de la vida cotidiana, de los paseos, las fiestas y los carnavales. Dos vertientes del documental, la informativa-periodística y la meramente ilustrativa, a la manera de una crónica de sucesos habituales, se impusieron desde aquellos años iniciales.”

Goytizolo, que filmó varios documentales en Perú desde el año 1909, sobre todo de carácter oficialista y de propaganda, con particular atención por las acciones militares, llegaría a Bolivia en 1912. Aquí filmó La jura de la bandera por el Ejército Boliviano en La Paz, con una duración de 40 minutos,una película que tiene su par peruano, con – casi – el mismo nombre Jura de la Bandera, que también realizó la Empresa.

Goytizolo que “es el documentalista por excelencia de la fase inicial del cine peruano”trabajó con Luis del Castillo en aquel lejano 1912, y del Castillo trabajaría junto con Arturo Posnansky más de una década después. Estareciente recopilación de datos es el resultado de mi investigación realizada para la edición del libro “Arturo Posnansky y el cine” que está pronta a presentarse. El cine silente tiene todavía mucho por ser investigado y complementado en función de otros trabajos, los que son la base de las nuevas pesquisas. La película emblemática de Posnansky es La gloria de la raza, estrenada en septiembre de 1926.